Actividades para trabajar la mentira en adolescentes

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Escenarios de honestidad para estudiantes

Los padres suelen preocuparse cuando su hijo o adolescente miente. Pueden preguntarse si es motivo de preocupación o si es lo esperado para la etapa de desarrollo del niño. Los padres tienen un papel importante a la hora de ayudar a sus hijos a aprender sobre la honestidad y la deshonestidad.
Los niños pequeños (de 4 a 5 años) suelen inventarse historias y contar cuentos. Se trata de una actividad normal porque disfrutan escuchando cuentos e inventando historias para divertirse. Estos niños pequeños pueden difuminar la distinción entre realidad y fantasía.
Un niño mayor o un adolescente puede decir una mentira para beneficiarse a sí mismo (por ejemplo, para evitar hacer algo o para negar la responsabilidad de sus actos). Los padres deben responder a los casos aislados de mentira hablando con su hijo sobre la importancia de la veracidad, la honestidad y la confianza.
A veces, los adolescentes no dicen toda la verdad en determinadas situaciones, como por ejemplo no decirle a un novio o novia todas las razones de una ruptura porque no quieren herir sus sentimientos. Aunque la comunicación honesta es importante, aprender a explicar cómo se siente uno de manera que también muestre preocupación por la otra persona es también una habilidad importante. Muchos adolescentes pueden mentir para proteger su intimidad o para sentirse psicológicamente separados e independientes de sus padres (por ejemplo, negando que han salido a escondidas hasta altas horas de la noche con sus amigos).

Consecuencias de las mentiras según la edad

La confianza es una base esencial para las relaciones sanas. Como padre o madre o como alguien que desempeña un papel de padre o madre, usted desempeña un papel esencial en el éxito de su hijo/adolescente. Hay formas intencionales de hacer crecer una relación sana entre padres e hijos/adolescentes, y es clave entender cómo promover la confianza en su hijo/adolescente de 11 años, donde le digan a usted y a los demás la verdad.
Mentir representa un hito importante en el pensamiento de su hijo/adolescente, ya que aprende que los demás tienen creencias y perspectivas diferentes a las suyas. Experimentar con la mentira es una parte normal del desarrollo infantil. Los niños/adolescentes pueden empezar a mentir y a entender el engaño ya en la etapa preescolar para encubrir acciones que saben que son contrarias a las normas. La plena comprensión de la mentira y sus consecuencias sigue desarrollándose a lo largo de la infancia y la adolescencia como parte de su desarrollo cognitivo y moral.
Los niños/adolescentes de 11 a 14 años están en proceso de comprender y hacer predicciones sobre los pensamientos y sentimientos de los demás. A medida que lo hacen, también pueden intentar ocultar la verdad, sobre todo si temen ser juzgados con dureza por adultos o compañeros respetados. También están poniendo a prueba los límites y asumiendo más riesgos sociales y académicos. A menudo, la asunción de riesgos puede llevarles a cometer errores, a comportarse mal o incluso a fracasar.

Actividades para decir la verdad

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Todos los niños mienten a veces y un poco de deshonestidad no debería ser motivo de alarma. Sin embargo, cuando la mentira se convierte en algo habitual, puede convertirse en un problema importante. Enseñar a tu hijo el valor de decir la verdad también establece la importancia de la responsabilidad personal, la confianza y el cuidado.
Mentir puede convertirse en un mal hábito cuando los niños ven que es una forma eficaz de librarse de los problemas o de eludir responsabilidades. Por lo tanto, cuando su hijo diga una mentira, aborde el tema de forma directa y disuada de que se repita.
Como parte de las normas y valores de su familia, cree una regla doméstica clara que destaque la importancia de la honestidad y la comunicación veraz. Así se asegurará de que sus hijos entiendan que usted valora la verdad, incluso cuando es difícil de decir.

Hojas de trabajo sobre la mentira compulsiva

Cuando pillas a tu hijo en una mentira, es natural que te sientas traicionado, herido, enfadado y frustrado. Pero la verdad es que la mentira es un problema de comportamiento infantil normal. Hay que abordarlo, pero para la mayoría de los niños no es un defecto de carácter ni una cuestión de moralidad.
Si tu hijo no hace los deberes, resuelve el problema mintiendo y diciéndote que los ha hecho. Si tu hijo no llega a casa antes del toque de queda, miente sobre el motivo. O sobre dónde estuvo o con quién estuvo. Se miente para evitar las consecuencias en lugar de afrontarlas.
Creo que con los niños, la mentira se utiliza como una habilidad defectuosa para resolver problemas. Y es nuestro trabajo como padres enseñar a nuestros hijos a resolver esos problemas de forma más constructiva. A veces eso significa abordar la mentira directamente, pero otras veces significa abordar el comportamiento subyacente que hizo que la mentira pareciera necesaria.
La mayoría de las veces, los niños mienten para evitar problemas. Digamos que se han metido en un lío porque han hecho algo que no deberían haber hecho. Tal vez hayan infringido una norma o no hayan hecho algo que debían hacer, como las tareas domésticas. Si no tienen otra salida, en lugar de sufrir las consecuencias, mienten para evitar meterse en problemas.