Ansiedad en niños tratamiento

Medicamentos contra la ansiedad en los niños

Los trastornos de ansiedad en la infancia y la adolescencia son extremadamente frecuentes y a menudo se asocian a trastornos psiquiátricos de por vida. En consonancia con el DSM-5 y la literatura existente, esta revisión se refiere a la evaluación y el tratamiento de las fobias específicas, el trastorno de ansiedad por separación, el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de ansiedad social, el trastorno de pánico y la agorafobia. Se han desarrollado e investigado tratamientos psicológicos basados en la evidencia (terapia cognitivo-conductual; TCC) para estos trastornos, y en los últimos años se han propuesto versiones prometedoras de intervenciones de TCC de baja intensidad que ofrecen un medio para aumentar el acceso a los tratamientos basados en la evidencia. Hay algunas pruebas de la eficacia de los tratamientos farmacológicos para los trastornos de ansiedad en niños y jóvenes, sin embargo, no se recomienda la prescripción rutinaria debido a la preocupación por los posibles daños.
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¿tiene mi hijo ansiedad?

Trastorno de ansiedad generalizada (TAG). El TAG hace que los niños se preocupen casi todos los días, y por muchas cosas. Los niños con TAG se preocupan por cosas que a la mayoría de los niños les preocupan, como los deberes, los exámenes o cometer errores.
Pero con el TAG, los niños se preocupan más, y más a menudo, por estas cosas. Los niños con TAG también se preocupan por cosas que los padres no esperan que les preocupen. Por ejemplo, pueden preocuparse por el recreo, la hora de la comida, las fiestas de cumpleaños, el juego con los amigos o el viaje en el autobús escolar. Los niños con TAG también pueden preocuparse por la guerra, el tiempo o el futuro. O por los seres queridos, la seguridad, la enfermedad o las lesiones.
El TAG puede dificultar la concentración de los niños en la escuela. Porque con el TAG, casi siempre hay una preocupación en la mente del niño. El TAG dificulta que los niños se relajen y se diviertan, que coman bien o que se duerman por la noche. Pueden faltar muchos días a la escuela porque la preocupación los hace sentir enfermos, temerosos o cansados.
Algunos niños con TAG se guardan sus preocupaciones para sí mismos. Otros hablan de sus preocupaciones con sus padres o profesores. Pueden preguntar una y otra vez si algo que les preocupa va a ocurrir. Pero es difícil que se sientan bien, independientemente de lo que digan sus padres.

Qué causa la ansiedad en los niños

¿Su hijo muestra signos de estrés, preocupación, falta de confianza en sí mismo, miedo u otros síntomas de ansiedad? Su hijo no está solo. Las investigaciones indican que el 8,3% de los adolescentes de entre 13 y 18 años padecen un Trastorno de Ansiedad clasificado como rango de deterioro grave, con una edad media de inicio de seis años. En los Estados Unidos, los trastornos de ansiedad son la enfermedad mental más común, ya que afectan a 40 millones de adultos mayores de 18 años, es decir, al 18,1% de la población cada año.
Los síntomas del trastorno de ansiedad son diferentes en los niños y adolescentes que en los adultos. Los niños suelen manifestar su ansiedad o preocupación de forma conductual. Algunos niños pueden mostrar problemas de sueño y dolores de estómago, mientras que otros pueden mostrar rabia o rabietas frecuentes. Los adolescentes pueden estar de mal humor o evitar el contacto. La forma de afrontar la ansiedad de cada joven es diferente. Los síntomas de ansiedad también pueden simular problemas de atención o de aprendizaje porque los niños no pueden concentrarse si están preocupados todo el tiempo.
Las fuentes de la ansiedad infantil incluyen, entre otras, la predisposición genética, los factores de estrés situacional, los problemas ambientales y las afecciones comórbidas como el autismo, el TDAH, el trastorno del procesamiento sensorial, los problemas de aprendizaje y los problemas médicos. Por lo tanto, un historial familiar de ansiedad puede hacer que su hijo tenga más probabilidades de ser diagnosticado con ansiedad, ya sea por herencia genética o por exposición a comportamientos familiares de gestión del estrés.    Dado que los padres dan el ejemplo de gestión del estrés, es importante que su hijo practique el autocuidado.

Qué decir a un niño con ansiedad

Los niños y adolescentes suelen experimentar emociones como el miedo y la preocupación como parte normal del proceso de maduración. Pero cuando estas emociones se interponen en la vida diaria de tu hijo y alteran su rutina, puede ser un signo de un trastorno de ansiedad.
Aunque todo el mundo experimenta ansiedad, algunos niños empiezan a sentirse ansiosos y/o preocupados con tanta frecuencia o intensidad que les hace sentirse realmente incómodos y empieza a interferir en su vida diaria. Un niño o un adolescente puede padecer un trastorno de ansiedad si tiene una respuesta extrema ante una situación o acontecimiento que considera amenazante, y si la intensidad de la reacción es desproporcionada con respecto al peligro real. Esta respuesta ansiosa suele incluir pensamientos de daño o peligro próximo, una respuesta física exacerbada, como el aumento de la frecuencia cardíaca y la respiración acelerada, y la evitación de situaciones o acontecimientos que provocan la preocupación del niño.
Las investigaciones demuestran que el tratamiento de la ansiedad leve debe comenzar con terapia. Sin embargo, si su hijo sufre de ansiedad moderada a grave, una combinación de medicamentos y terapia puede ser el mejor enfoque. Hable con el médico de su hijo sobre el tratamiento más adecuado para sus síntomas.