Ansiedad por comer de noche

Cómo dejar de comer por la noche y perder peso

El síndrome de alimentación nocturna (NES) es un trastorno de la alimentación, caracterizado por un patrón circadiano retrasado de la ingesta de alimentos[1] Aunque existe cierto grado de comorbilidad con el trastorno por atracón,[1] se diferencia del atracón en que la cantidad de comida consumida por la noche no es necesariamente grande de forma objetiva ni se requiere una pérdida de control sobre la ingesta de alimentos. Fue descrito originalmente por Albert Stunkard en 1955[2] y actualmente se incluye en la categoría de otros trastornos alimentarios especificados del DSM-5.[3] Se han propuesto criterios diagnósticos de investigación[1] que incluyen la hiperfagia nocturna (consumo del 25% o más del total de calorías diarias después de la cena) y/o el despertar nocturno y la ingestión de alimentos dos o más veces por semana. La persona debe ser consciente de la ingesta nocturna para diferenciarla del trastorno alimentario relacionado con el sueño (TCA). También deben estar presentes tres de los cinco síntomas asociados: falta de apetito por la mañana, ganas de comer por la noche, creencia de que hay que comer para volver a dormir por la noche, estado de ánimo deprimido y/o dificultad para dormir.

Datos interesantes sobre el síndrome de alimentación nocturna

Según un nuevo estudio, un trastorno alimentario poco común cuyo rasgo distintivo es comer en exceso por la noche, aunque no siempre con atracones, puede ser una señal de advertencia de problemas de salud mental más graves, y debe tomarse en serio.
Los investigadores revisaron los antecedentes de salud mental y la prevalencia de los trastornos alimentarios en casi 1.600 estudiantes universitarios y descubrieron que cerca del 4 por ciento de los estudiantes cumplían los criterios del síndrome de alimentación nocturna. También descubrieron que cerca de un tercio de los que cumplían los criterios también se daban atracones.
Aunque los que padecen el síndrome de alimentación nocturna pueden consumir la mayor parte de las calorías por la noche, otras características importantes son que no consumen muchas calorías ni tienen apetito por la mañana, y que sienten que es imprescindible comer para poder volver a dormir.    Según el estudio, los tentempiés ocasionales a última hora de la noche no eran motivo de preocupación, a menos que se produjeran con mayor frecuencia o de forma nocturna.
Según los investigadores, es importante separar la alimentación nocturna de los atracones porque los tratamientos disponibles y el manejo de la alimentación nocturna son diferentes a los de otros trastornos alimentarios, que también pueden coexistir.

Síntomas del síndrome de alimentación nocturna

Se comprobó si existían diferencias en cuanto a la ansiedad nocturna y diurna entre los pacientes afectados por el trastorno por atracón (BED) o por el síndrome de alimentación nocturna (NES). Cincuenta y cuatro pacientes afectados por el TCA, 13 por el SNE y 16 por el TCA y el SNE fueron evaluados utilizando la Escala de Ansiedad Autocalificada (SAS) y el Cuestionario de Alteraciones del Sueño (SDQ). El comportamiento alimentario nocturno se determinó mediante el Cuestionario de Alimentación Nocturna (NEQ). Los pacientes afectados tanto por la CED como por la NES puntuaron significativamente más alto en la SAS que los demás pacientes. Entre los pacientes con NES encontramos una correlación entre una subescala del SDQ y dos subescalas del NEQ. Entre los pacientes con BED encontramos una correlación entre las puntuaciones del SAS y la subescala de ingesta nocturna del NEQ. La ingesta nocturna está relacionada con la ansiedad nocturna entre los pacientes con SNE, mientras que está relacionada con la ansiedad diurna entre los pacientes afectados por el BED. Estos hallazgos apoyan la hipótesis de que el BED y el NES son síndromes distintos que comparten la sobrealimentación pero con diferentes vías para la ingesta excesiva de alimentos.

Cómo detener el síndrome de comer de noche

Masticar chicle sin azúcar me funciona. Mastico cualquier cosa, incluso los sabores de café o arce que vienen en un paquete surtido de Simply Gum.  Como me siento más tentada a comer compulsivamente a última hora de la noche, tengo un paquete (bueno, 3 paquetes) de chicles en mi mesita de noche. Sé que cuando estoy cansada, mis defensas son débiles. Sólo quiero zambullirme en un gran tazón de galletas saladas cubiertas de chocolate. Pero siempre me siento fatal al día siguiente, por no hablar de que estoy agotada porque todo ese chocolate ha interrumpido mi sueño. Sin embargo, por muy mal que me sienta a la mañana siguiente, no puedo dejar de comer por la noche. Así que experimenté y encontré las mejores maneras de dejar de comer por la noche, que comparto a continuación. Mis consejos son tanto prácticos (como masticar chicle para dejar de comer por estrés a altas horas de la noche) como emocionales (aprender a gestionar el estrés de forma más productiva y saludable).
¿Estás engordando por el estrés? El aumento de peso no consiste sólo en comer más calorías de las que se queman. Los trabajadores por turnos tienden a tener sobrepeso porque sus horarios les obligan a comer a horas que entran en conflicto con sus ritmos corporales naturales. Por eso, si tienes el hábito de comer a altas horas de la noche, es más probable que engordes.