Cuando no puedes dormir

Qué hacer si no puedes dormir en mitad de la noche

Para los niños, sentirse asustados o preocupados a la hora de acostarse es una de las principales razones para tener problemas para conciliar el sueño. Puede que un niño tenga miedo a la oscuridad o que no le guste estar solo. Si un niño tiene mucha imaginación, puede oír ruidos por la noche y temer lo peor, cuando sólo es el gato de la familia que camina por el pasillo.
A medida que crece, estos temores suelen desaparecer. Hasta que lo hagan, asegúrate de que tu habitación te haga sentir relajado y tranquilo. Mira alrededor de tu habitación desde la cama. ¿Hay cosas que puedas ver desde la cama que te hagan sentir bien? Si no es así, añade algunas. Coloca algunas fotos familiares u otras imágenes que te hagan feliz. Incluso puedes crear un móvil para colgarlo sobre la cama.
¿Has tenido alguna pesadilla últimamente? A veces es difícil conciliar el sueño cuando tienes miedo de tener un sueño aterrador que parece demasiado real. Si el miedo a las pesadillas no te deja dormir, intenta hablar con tu madre o tu padre. A veces, hablar de las pesadillas (e incluso hacer un dibujo de ellas) puede ayudarte a dejar de tenerlas.

Qué hacer cuando no puedes dormir y te aburres por la noche

Ya sea que necesites una almohada súper suave o que simplemente necesites que tu cerebro baje el ritmo y se relaje, estar despierto por la noche no sólo puede ser incómodo, sino que incluso puede afectar tu bienestar mental y tu rendimiento al día siguiente.
Si tienes problemas para conciliar el sueño, quizá debas pensar en la causa de tus dificultades para dormir. ¿Se trata de un problema físico, como estar incómodo con el calor o tener dolor de espalda? ¿O se debe a la estimulación mental, como la tecnología antes de acostarse, la ansiedad o un gran cambio en la vida? Consulta estas razones comunes por las que te cuesta conciliar el sueño, y qué hacer cuando no puedes dormir.
Mientras que algunos pueden pensar que quieres estar caliente y acogido por la noche, en realidad es mejor dormir en una habitación fresca de unos 60 a 67 grados Fahrenheit. Dormir con calor puede provocar, por ejemplo, sudores nocturnos que pueden alterar la calidad del sueño.
Algunas noches, acabas dando vueltas en la cama durante horas, incapaz de encontrar esa posición perfecta para conciliar el sueño. Si no consigues ponerte cómodo, puedes intentar levantarte durante 10 o 15 minutos para que tu cuerpo se restablezca.

La ansiedad de no poder dormir

Detenga a estos ladrones de sueño habituales antes de que pongan en peligro su salud.Puede que recuerde una época en la que podía dormirse en un instante y permanecer en un estado de sueño feliz hasta más allá de la hora de comer del día siguiente. Ahora es más probable que su sueño sea más ligero e irregular, y cuando se despierta por la mañana no siempre se siente renovado.
Cuando te levantas por la mañana, ¿estás fresco y listo para salir, o estás aturdido y de mal humor? Para muchas personas, el segundo escenario es demasiado común. Mejorar el sueño: Una guía para un buen descanso nocturno describe lo último en investigación sobre el sueño, incluyendo información sobre las numerosas condiciones de salud y medicamentos que pueden interferir con el sueño normal, así como los medicamentos recetados y de venta libre utilizados para tratar los trastornos del sueño. Y lo que es más importante, aprenderá lo que puede hacer para conseguir el sueño que necesita para una salud, seguridad y bienestar óptimos.
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Estar en la cama durante horas sin poder dormir

Para los niños, sentirse asustados o preocupados a la hora de acostarse es una de las principales razones para tener problemas para conciliar el sueño. Un niño puede tener miedo a la oscuridad o no gustarle estar solo. Si un niño tiene mucha imaginación, puede oír ruidos por la noche y temer lo peor, cuando sólo es el gato de la familia que camina por el pasillo.
A medida que crece, estos temores suelen desaparecer. Hasta que lo hagan, asegúrate de que tu habitación te haga sentir relajado y tranquilo. Mira alrededor de tu habitación desde la cama. ¿Hay cosas que puedas ver desde la cama que te hagan sentir bien? Si no es así, añade algunas. Coloca algunas fotos familiares u otras imágenes que te hagan feliz. Incluso puedes crear un móvil para colgarlo sobre la cama.
¿Has tenido alguna pesadilla últimamente? A veces es difícil conciliar el sueño cuando tienes miedo de tener un sueño aterrador que parece demasiado real. Si el miedo a las pesadillas no te deja dormir, intenta hablar con tu madre o tu padre. A veces, hablar de las pesadillas (e incluso hacer un dibujo de ellas) puede ayudarte a dejar de tenerlas.