Cuando te hacen daño en el amor

El amor es doloroso, pero hermoso

Una nueva investigación publicada en la revista Nature Neuroscience afirma que la oxitocina, una hormona que fomenta los sentimientos de amor, vínculo social y bienestar, puede provocar dolor emocional, una identidad totalmente nueva y oscura para la hormona.
La oxitocina parece ser la razón por la que las situaciones sociales estresantes, como el acoso escolar o el tormento de un jefe, repercuten mucho más allá del acontecimiento y pueden desencadenar miedo y ansiedad en el futuro. Esto se debe a que la hormona refuerza la memoria social en una región específica del cerebro.
La profesora Jelena Radulovic, de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, y sus colegas descubrieron que la oxitocina refuerza la memoria social negativa y la ansiedad futura al desencadenar una importante molécula de señalización llamada quinasa regulada por señales extracelulares (ERK) que se activa durante 6 horas después de una experiencia social negativa.
«La ERK provoca un aumento del miedo al estimular las vías del miedo del cerebro, muchas de las cuales pasan por el tabique lateral. Esta región está implicada en las respuestas emocionales y de estrés», explicó el profesor Radulovic.

Herir involuntariamente a un ser querido

Los investigadores han descubierto que el cerebro procesa los disgustos emocionales con los mismos circuitos cerebrales que procesan las lesiones físicas. La psicóloga social Naomi Eisenberger lo denomina «superposición del dolor físico-social».
No se sabe con certeza cómo nuestro dolor emocional se «engancha» a la parte de nuestro cerebro que se ocupa del dolor físico.    En una revisión de las investigaciones actuales sobre este tema, Eisenberg sugiere que se debe a que en nuestra época tribal necesitábamos formar parte de un grupo para sobrevivir. Así que nuestro cerebro evolucionó para darnos avisos si las cosas no iban bien socialmente.
Una investigación de la Universidad de Purdue, en Estados Unidos, descubrió que entre una lesión física pasada igualmente dolorosa y una traición pasada, los participantes en un estudio eran mucho más capaces de seguir sintiendo un dolor intenso por la traición que por la lesión.
Los investigadores también apodan «síndrome del corazón roto» a una rara afección cardíaca causada por la angustia emocional aguda, la cardiomiopatía por estrés. El músculo cardíaco desarrolla una debilidad que imita un ataque cardíaco clásico, con un aumento de adrenalina y otras hormonas del estrés

Haces daño a los que más quieres

La mayoría de nosotros considera que la conexión entre el dolor social y el físico es figurada. Estamos de acuerdo en que «el amor duele», pero no creemos que duela como duele, por ejemplo, una patada en la espinilla. Al mismo tiempo, la vida presenta a menudo un argumento convincente de que los dos tipos de dolor comparten una fuente común. Las parejas de ancianos suelen ser noticia porque no pueden sobrevivir físicamente el uno sin el otro. En un ejemplo de principios de 2012, Marjorie y James Landis, de Johnstown (Pensilvania), que llevaban 65 años casados, murieron con sólo 88 minutos de diferencia.
La verdad es que no hace falta ser un sentimental para creer en los corazones rotos, basta con ser suscriptor del New England Journal of Medicine. Hace unos años, un grupo de médicos de la Universidad Johns Hopkins informó de una rara pero letal afección cardíaca causada por una angustia emocional aguda. El problema se conoce técnicamente como «cardiomiopatía por estrés», pero a la prensa le gusta llamarlo «síndrome del corazón roto», y los profesionales médicos no se oponen al apodo.

Por qué me duele el corazón cuando pienso en él

Una de las dinámicas de relación más comunes (y más frustrantes) de las que oímos hablar es la de las parejas que se sienten heridas emocionalmente por el otro de forma regular. Ambos se aman y quieren seguir juntos, pero siguen hiriéndose mutuamente mediante el abuso verbal, el rechazo físico, dando por sentado al otro, traicionando la confianza emocional o sacando a relucir los temas más vulnerables del pasado de su pareja. Este es un fenómeno tan común que se convirtió en el centro de la famosa canción de 1944 de Allan Roberts y Doris Fisher, «You Always Hurt the One You Love», con esta extraña última línea: «Así que si te rompí el corazón anoche, es porque te quiero más que a nadie». ¿Eh? Está claro que eso no es amor.
1) Recreación inconsciente de traumas emocionales: todos experimentamos diversos grados de dolor y trauma emocional al crecer. Por desgracia, formamos parte de nuestra identidad en torno a lo que experimentamos, ya sea amor, distancia, drama o abuso verbal o físico. Como adultos, podemos sentirnos más vivos o más parecidos a nosotros mismos cuando sentimos lo mismo que cuando éramos niños, y por eso podemos hacer cosas inconscientemente para que nuestra pareja desencadene esos sentimientos. Por ejemplo, una persona que creció con mucha distancia puede sentirse incómoda con la cercanía, y puede sabotearla provocando peleas o evitando la intimidad. O una persona que creció en un hogar caótico y dramático puede sentirse incómoda con la armonía y la tranquilidad y siempre parece desencadenar el caos o el drama en sus relaciones.