Empatia psicologia

Empatía cognitiva

¿Quién puede estar en contra de la empatía? Si nuestras intuiciones morales se alinean en algo, ¿no es en la idea de que la empatía por otros seres humanos es algo bueno? ¿Qué daño puede causar la identificación con los pensamientos y sentimientos de nuestros semejantes?
Según Paul Bloom, profesor de psicología de Yale, la mayoría de nosotros estamos completamente equivocados sobre la empatía. El autor de un nuevo libro titulado Against Empathy (Contra la empatía), Bloom utiliza estudios clínicos y una lógica sencilla para argumentar que la empatía, por muy bien intencionada que sea, es una mala guía para el razonamiento moral. Peor aún, en la medida en que los individuos y las sociedades emiten juicios éticos sobre la base de la empatía, se vuelven menos sensibles al sufrimiento de un número cada vez mayor de personas.
“Quiero defender el valor del razonamiento consciente y deliberativo en la vida cotidiana, argumentando que deberíamos esforzarnos por usar la cabeza en lugar del corazón”. Este es el alegato que hace Bloom en las primeras páginas del libro. Lo que sigue es un tratado lúcidamente argumentado sobre los peligros de las buenas intenciones.

Daniel goleman

La empatía (del griego εμπάθεια, “hacer sufrir”) se define comúnmente como la capacidad de reconocer, percibir y sentir directamente la emoción de otro. Dado que los estados mentales, las creencias y los deseos de los demás están entrelazados con sus emociones, una persona con empatía hacia otra puede a menudo ser capaz de definir más eficazmente los modos de pensamiento y el estado de ánimo de otra persona. La empatía suele caracterizarse como la capacidad de “ponerse en el lugar del otro”, o de experimentar la perspectiva o las emociones de otro ser dentro de uno mismo, una especie de resonancia emocional.
Dado que la empatía implica la comprensión de las emociones de otras personas, la forma de caracterizarla deriva de la forma de caracterizar las propias emociones. Si, por ejemplo, se considera que las emociones se caracterizan centralmente por los sentimientos corporales, entonces captar los sentimientos corporales de otro será fundamental para la empatía. Por otro lado, si las emociones se caracterizan más por combinaciones de creencias y deseos, entonces captar estas creencias y deseos será más esencial para la empatía.

Filosofía de la empatía

El término “empatía” se utiliza para describir una amplia gama de experiencias. Los investigadores de las emociones suelen definir la empatía como la capacidad de percibir las emociones de otras personas, junto con la capacidad de imaginar lo que otra persona puede estar pensando o sintiendo.
Los investigadores contemporáneos suelen diferenciar entre dos tipos de empatía: la “empatía afectiva” se refiere a las sensaciones y sentimientos que tenemos en respuesta a las emociones de los demás; esto puede incluir reflejar lo que esa persona está sintiendo, o simplemente sentirse estresado cuando detectamos el miedo o la ansiedad de otra persona. La “empatía cognitiva”, a veces llamada “toma de perspectiva”, se refiere a nuestra capacidad para identificar y comprender las emociones de otras personas. Los estudios sugieren que las personas con trastornos del espectro autista tienen dificultades para empatizar.
La empatía parece tener raíces profundas en nuestro cerebro y cuerpo, y en nuestra historia evolutiva. Se han observado formas elementales de empatía en nuestros parientes primates, en perros e incluso en ratas. La empatía se ha asociado a dos vías diferentes en el cerebro, y los científicos han especulado con que algunos aspectos de la empatía pueden estar relacionados con las neuronas espejo, células del cerebro que se disparan cuando observamos a otra persona realizar una acción de forma muy parecida a como se dispararían si nosotros mismos realizáramos esa acción. La investigación también ha descubierto pruebas de una base genética de la empatía, aunque los estudios sugieren que las personas pueden potenciar (o restringir) sus capacidades empáticas naturales.

Jean decety

Numerosos estudios respaldan la eficacia de la terapia en línea (Backhaus et al., 2012; Bee et al., 2008), pero se han realizado pocas investigaciones para determinar si la comunicación mediada por ordenador (CMC) podría afectar a aspectos relacionales cruciales de la psicoterapia, como la empatía (Terry & Cain, 2016). La empatía se relaciona con nuestra capacidad de entender y, hasta cierto punto, sentir lo que otros individuos sienten sin experimentar angustia o carga (Decety & Jackson, 2004). El interés por la empatía en el contexto del CMC es importante ya que la percepción de la empatía por parte de los terapeutas y los clientes durante la terapia es un predictor relevante de los resultados favorables al final del tratamiento (Elliott, Bohart, Watson, & Greenberg, 2011). Reconociendo la necesidad de una mayor comprensión de esta cuestión en la terapia en línea, hemos estudiado la literatura relativa a la empatía en la terapia y la medicina en línea y hemos propuesto un marco conceptual de la empatía en las interacciones mediadas por ordenador. Nuestras motivaciones para establecer dicho marco fueron dos. En primer lugar, los clínicos pueden beneficiarse enormemente de saber cómo la CMC puede afectar a la empatía en las sesiones clínicas, y cómo pueden adaptarse para mantener mejor la empatía a lo largo de los tratamientos en línea. En segundo lugar, los investigadores pueden emplear este marco teórico para investigar facetas específicas del proceso empático y diseñar estudios que atiendan a las características específicas de la CMC en las interacciones en línea.