Gente mala psicologia

Señales de una persona malvada

Presentado por la Dra. Julia Shaw, experta en psicología criminal, y la comediante Sofie Hagan, el podcast de BBC Sounds deconstruye el verdadero crimen, recurriendo a la ciencia psicológica para entender por qué la gente hace cosas malas.
La Dra. Zoe Walkington y la Dra. Camilla Elphick, de la Facultad de Psicología y Asesoramiento, son las asesoras académicas de los diez episodios de esta serie que disecciona los casos criminales que más nos impactan, intrigan y asustan.
Esta serie fue encargada por Broadcast and Partnerships y cuenta con el apoyo de la Facultad de Artes y Ciencias Sociales, con especial relevancia para Q07 BSc (Honours) Psychology, Q82 BSc (Honours) Forensic Psychology y F73 MSc in Forensic Psychological Studies.

30 signos de una persona malvada

Fig. 1: Tarea de aprendizaje y modelo.Fig. 2: Asimetría en la formación de impresiones morales, estudio 2.Fig. 3: Formación de impresiones de moralidad frente a competencia, estudio 3.Fig. 4: Las inferencias sobre el carácter moral afectan al aprendizaje de rasgos no morales y a la actualización de impresiones.
Nat Hum Behav 2, 750-756 (2018).https://doi.org/10.1038/s41562-018-0425-1Download citationCompartir este artículoCualquier persona con la que compartas el siguiente enlace podrá leer este contenido:Get shareable linkLo sentimos, actualmente no está disponible un enlace compartible para este artículo.Copy to clipboard

El ser humano es malo por naturaleza

La psicopatía, el egoísmo, el sadismo y el narcisismo son algunos de los rasgos que se consideran parte del lado oscuro de la humanidad, y una nueva investigación ha descubierto que las personas que presentan estos rasgos comparten una característica común.
Aunque características como el narcisismo o el rencor pueden no parecer tan extremas como las tendencias psicopáticas, los científicos han encontrado un vínculo conductual entre las personas que exhiben estos rasgos, y no es tan infrecuente como se podría pensar.
La más predominante de estas tendencias se conoce como la “tríada oscura”, que incluye la psicopatía (falta de empatía), el narcisismo (excesivo ensimismamiento) y el maquiavelismo (la creencia de que el fin justifica los medios).
Algunos rasgos, como el egoísmo o el sadismo, pueden parecer más aceptables que los de la tríada oscura, pero el estudio afirma que todos ellos derivan de una disposición subyacente común, denominada “factor D”.
La investigación define el factor D como: “La tendencia general a maximizar la propia utilidad individual -descartando, aceptando o provocando malévolamente la desutilidad de los demás- acompañada de creencias que sirven de justificación”.

Ejemplos de crueldad humana

Es una pregunta que ha resonado a través de los tiempos: ¿somos los humanos, aunque imperfectos, criaturas esencialmente amables, sensatas y de buen carácter? ¿O en el fondo estamos predispuestos a ser malos, cegados, ociosos, vanidosos, vengativos y egoístas? No hay respuestas fáciles y es evidente que hay muchas variaciones entre los individuos, pero este artículo pretende arrojar algo de luz sobre la cuestión basada en pruebas. En la primera parte de un artículo en dos partes -y dejando deliberadamente de lado los obviamente relevantes pero controvertidos y ya muy discutidos estudios de Milgram, Zimbardo y Asch- analizamos 10 desalentadores hallazgos que revelan los aspectos más oscuros y menos impresionantes de la naturaleza humana:
A lo largo de la historia, los seres humanos han demostrado una voluntad enfermiza de infligir crueldad a los demás. Parte de la explicación puede ser que tenemos una desafortunada tendencia a ver a ciertos grupos -especialmente a los forasteros y a las personas vulnerables percibidas como de bajo estatus- como menos que plenamente humanos. Un ejemplo llamativo de esta “deshumanización flagrante” es un pequeño estudio de escáner cerebral en el que se descubrió que los estudiantes mostraban menos actividad neuronal asociada al pensamiento sobre las personas cuando miraban fotos de indigentes o drogadictos, en comparación con los individuos de mayor estatus. Desde entonces, muchos otros estudios han demostrado formas sutiles de deshumanización (en las que atribuimos menos estados mentales a los forasteros y a las minorías) y ha habido otras demostraciones de deshumanización flagrante: por ejemplo, las personas que se oponen a la inmigración árabe o que están a favor de una política antiterrorista más dura contra los extremistas musulmanes tienden a calificar a los árabes y a los musulmanes como literalmente menos evolucionados que la media. Entre otros ejemplos, también hay pruebas de que los jóvenes deshumanizan a las personas mayores; y de que tanto hombres como mujeres deshumanizan a las mujeres borrachas.