Inteligencia emocional definicion goleman

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Daniel goleman

En la década de 1900, aunque las definiciones tradicionales de inteligencia hacían hincapié en aspectos cognitivos como la memoria y la resolución de problemas, varios investigadores influyentes en el campo de estudio de la inteligencia habían empezado a reconocer la importancia de ir más allá de los tipos tradicionales de inteligencia (CI). Ya en 1920, por ejemplo, E.L. Thorndike describió la “inteligencia social” como la habilidad para comprender y manejar a los demás. En 1983, Howard Gardner describió la idea de las inteligencias múltiples, en las que la inteligencia interpersonal (la capacidad de comprender las intenciones, motivaciones y deseos de otras personas) y la inteligencia intrapersonal (la capacidad de comprenderse a sí mismo, de apreciar sus sentimientos, miedos y motivaciones) ayudaban a explicar los resultados del rendimiento.
El primer uso del término “inteligencia emocional” suele atribuirse a A Study of Emotion: Developing Emotional Intelligence de 1985, de Wayne Payne. Sin embargo, antes de esto, el término “inteligencia emocional” había aparecido en Leuner (1966). Stanley Greenspan (1989) también propuso un modelo de IE, seguido por Salovey y Mayer (1990), y Daniel Goleman (1995). En 2000 se introdujo una distinción entre la inteligencia emocional como rasgo y la inteligencia emocional como capacidad.

Definición de inteligencia emocional

La inteligencia emocional (IE) se define a menudo como la capacidad de percibir, utilizar, comprender, gestionar y manejar las emociones. Las personas con un alto nivel de inteligencia emocional pueden reconocer sus propias emociones y las de los demás, utilizar la información emocional para guiar el pensamiento y el comportamiento, discernir entre los diferentes sentimientos y etiquetarlos adecuadamente, y ajustar las emociones para adaptarse a los entornos[1] Aunque el término apareció por primera vez en 1964,[2] ganó popularidad en el exitoso libro de 1995 Inteligencia emocional, escrito por el periodista científico Daniel Goleman. Goleman definió la IE como el conjunto de habilidades y características que impulsan el rendimiento del liderazgo[3].
Se han desarrollado varios modelos para medir la IE. El modelo de rasgos, desarrollado por Konstantinos V. Petrides en 2001, se centra en el autoinforme de las disposiciones conductuales y las habilidades percibidas[4] El modelo de habilidades, desarrollado por Peter Salovey y John Mayer en 2004, se centra en la capacidad del individuo para procesar la información emocional y utilizarla para navegar por el entorno social[5] El modelo original de Goleman puede considerarse ahora un modelo mixto que combina lo que desde entonces se ha modelado por separado como IE de habilidades y IE de rasgos. Las investigaciones más recientes se han centrado en el reconocimiento de las emociones, que se refiere a la atribución de estados emocionales basados en observaciones de señales visuales y auditivas no verbales[6][7] Además, los estudios neurológicos han tratado de caracterizar los mecanismos neurales de la inteligencia emocional[8][9].

Implicaciones educativas de la teoría de la inteligencia emocional de goleman

La inteligencia emocional (IE) se define a menudo como la capacidad de percibir, utilizar, comprender, gestionar y manejar las emociones. Las personas con un alto nivel de inteligencia emocional pueden reconocer sus propias emociones y las de los demás, utilizar la información emocional para guiar el pensamiento y el comportamiento, discernir entre los diferentes sentimientos y etiquetarlos adecuadamente, y ajustar las emociones para adaptarse a los entornos[1] Aunque el término apareció por primera vez en 1964,[2] ganó popularidad en el exitoso libro de 1995 Inteligencia emocional, escrito por el periodista científico Daniel Goleman. Goleman definió la IE como el conjunto de habilidades y características que impulsan el rendimiento del liderazgo[3].
Se han desarrollado varios modelos para medir la IE. El modelo de rasgos, desarrollado por Konstantinos V. Petrides en 2001, se centra en el autoinforme de las disposiciones conductuales y las habilidades percibidas[4] El modelo de habilidades, desarrollado por Peter Salovey y John Mayer en 2004, se centra en la capacidad del individuo para procesar la información emocional y utilizarla para navegar por el entorno social[5] El modelo original de Goleman puede considerarse ahora un modelo mixto que combina lo que desde entonces se ha modelado por separado como IE de habilidades y IE de rasgos. Las investigaciones más recientes se han centrado en el reconocimiento de las emociones, que se refiere a la atribución de estados emocionales basados en observaciones de señales visuales y auditivas no verbales[6][7] Además, los estudios neurológicos han tratado de caracterizar los mecanismos neurales de la inteligencia emocional[8][9].

La teoría de la inteligencia emocional de goleman ppt

Con respecto a la inteligencia emocional, Daniel Goldman no fue el primero en articular el concepto. Sin embargo, en su doble papel de psicólogo y periodista, Goleman hizo que los elementos de la inteligencia emocional fueran accesibles a amplios sectores de la sociedad. Sus libros más vendidos, empezando por “Inteligencia emocional” (1995), ya han cambiado la forma en que algunas empresas interactúan con sus clientes y algunos directivos contratan a sus empleados. Su impacto ha sido aún más profundo en la educación.
Gracias a Goleman, los educadores reconocen ahora que la inteligencia emocional es tan importante para el aprendizaje como la destreza intelectual o el coeficiente intelectual. Como resultado, decenas de miles de escuelas de todo el mundo incorporan actualmente el “aprendizaje social y emocional” en sus planes de estudio. En algunas escuelas, los cursos orientados a desarrollar la inteligencia emocional son obligatorios.
Durante décadas, los investigadores han estudiado las razones por las que un alto coeficiente intelectual no garantiza necesariamente el éxito en el aula o en la sala de juntas. En la década de 1980, psicólogos y biólogos, entre otros, se centraron en el importante papel que desempeñan otros conjuntos de habilidades -necesarios para procesar la información emocional- en la promoción del éxito mundial, el liderazgo, la realización personal y las relaciones felices.