Mejorar oratoria

Cómo mejorar la oratoria en casa

¿Serpientes? Bien. ¿Volar? No hay problema. ¿Hablar en público? Qué asco. El mero hecho de pensar en hablar en público, descrito habitualmente como uno de los mayores (y más comunes) miedos, puede hacer que te suden las manos. Pero hay muchas maneras de hacer frente a esta ansiedad y aprender a pronunciar un discurso memorable.
En la primera parte de esta serie, Dominar los fundamentos de la comunicación, compartí estrategias para mejorar la forma de comunicar. En la segunda parte, Cómo comunicarse con mayor eficacia en el lugar de trabajo, examiné cómo aplicar estas técnicas al interactuar con colegas y supervisores en el lugar de trabajo. En la tercera y última parte de esta serie, le proporciono consejos para hablar en público que le ayudarán a reducir su ansiedad, a disipar mitos y a mejorar su rendimiento.
Todas las personas sienten algunas reacciones fisiológicas, como palpitaciones y temblores en las manos. No asocies estas sensaciones con la sensación de que vas a rendir mal o hacer el ridículo. Algunos nervios son buenos. El subidón de adrenalina que te hace sudar también te hace estar más alerta y preparado para dar tu mejor rendimiento.

Habla sin miedo: pasa de un ner…

Este artículo ha sido redactado por Deb DiSandro. Deb DiSandro es la propietaria de Speak Up On Purpose, una organización dedicada a mejorar y enseñar a hablar en público. Deb tiene más de 30 años de experiencia como oradora nacional y ha presentado en la Conferencia de Escritores Erma Bombeck y en la Sociedad Nacional de Columnistas de Periódicos. Fue galardonada con el premio Miembro del Año 2007 de la Asociación Nacional de Oradores y ha sido publicada en Writer’s Digest, Daily Herald, Women’s Day y Better Homes & Gardens.
Hablar en público puede ser una molestia si uno es inseguro o introvertido. Sin embargo, un poco de práctica y una actitud de confianza pueden ayudarte a ser un fantástico orador en público. Tanto si tienes que hacer una presentación como si te encuentras en un entorno social, puedes utilizar unas sencillas herramientas para mejorar tus dotes de orador.
Este artículo ha sido redactado por Deb DiSandro. Deb DiSandro es la propietaria de Speak Up On Purpose, una organización dedicada a mejorar y enseñar a hablar en público. Deb tiene más de 30 años de experiencia como oradora nacional y ha presentado en la Conferencia de Escritores Erma Bombeck y en la Sociedad Nacional de Columnistas de Periódicos. Fue galardonada con el premio Miembro del Año 2007 de la Asociación Nacional de Oradores y ha sido publicada en Writer’s Digest, Daily Herald, Women’s Day y Better Homes & Gardens. Este artículo ha sido visto 279.056 veces.

Charlas ted: la guía oficial ted…

Hace más de diez años, me encontré en una clase para líderes y directivos. Después de establecer una buena relación y de trabajar para crear un entorno seguro de confianza, el facilitador de la clase decidió hacernos pasar por la sala y compartir nuestras inseguridades y miedos. El entrenador se centró específicamente en nuestros puntos débiles y nos pidió que fuéramos transparentes con los demás en la sala.
Mientras trabajábamos en un pequeño círculo, una mujer estaba visiblemente nerviosa. Cuando le tocó el turno, fue como si alguien hubiera pulsado un interruptor y se hubiera puesto roja. Se tropezó con sus palabras mientras explicaba lo temerosa que estaba de hablar en público. Incluso en una situación segura, con amigos que la apoyaban, seguía estando nerviosa al hablar. Nos enteramos de que incluso tenía pesadillas en las que estaba delante de una sala, sentada detrás de un podio, y perdía sus notas y miraba un mar de caras implacables. Otro asistente la animó y le dijo que era mejor evitar esos eventos para no desencadenar sus miedos.
Hay un enorme poder en dominar y superar un miedo, sea cual sea. Recuerdo la sonrisa en la cara de un nuevo escalador cuando conquistó su miedo. “Nunca me he sentido tan vivo y libre”, me dijo poco después de completar su escalada. Esa misma sensación se produce si se supera el miedo a hablar en público, y -al menos para mí- es mucho más fácil que escalar una montaña.

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¿Serpientes? Sí. ¿Volar? No hay problema. ¿Hablar en público? Qué asco. El mero hecho de pensar en hablar en público, descrito habitualmente como uno de los mayores (y más comunes) miedos, puede hacer que te suden las manos. Pero hay muchas maneras de hacer frente a esta ansiedad y aprender a pronunciar un discurso memorable.
En la primera parte de esta serie, Dominar los fundamentos de la comunicación, compartí estrategias para mejorar la forma de comunicar. En la segunda parte, Cómo comunicarse con mayor eficacia en el lugar de trabajo, examiné cómo aplicar estas técnicas al interactuar con colegas y supervisores en el lugar de trabajo. En la tercera y última parte de esta serie, le proporciono consejos para hablar en público que le ayudarán a reducir su ansiedad, a disipar mitos y a mejorar su rendimiento.
Todas las personas sienten algunas reacciones fisiológicas, como palpitaciones y temblores en las manos. No asocies estas sensaciones con la sensación de que vas a rendir mal o hacer el ridículo. Algunos nervios son buenos. El subidón de adrenalina que te hace sudar también te hace estar más alerta y preparado para dar tu mejor rendimiento.