Se puede amar sin estar enamorado

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Citas sobre el amor, pero no en el amor

¿Es posible amar a alguien que ni siquiera te gusta? Aparentemente, esto es bastante común. No importa cuánto ames a alguien o cuánto tiempo hayas estado con ellos, hay momentos en la relación de todos en los que simplemente no te gustan mucho. Tal vez hayan hecho algo tan cruel o indiferente que no puedes creer que los ames, o hayan dicho algo que te hace preguntarte cómo pudiste pensar que los amabas en primer lugar. Pero entonces te das cuenta de que todo el mundo tiene sus puntos malos (incluido tú), así que lo dejas pasar. Pero ese incidente nunca desaparece realmente, sobre todo si lo vuelven a hacer. Estos problemas son habituales en las personas que pasan mucho tiempo juntas. En particular, les ocurre a quienes se casan o se juntan con alguien a quien no conocen desde hace mucho tiempo. Efectos secundarios, por así decirlo, de la convivencia con alguien al principio de la relación. Pero, ¿qué se puede hacer al respecto?
El amor es duro, independientemente del tiempo que conozcas a tu cónyuge o pareja y del tiempo que hayáis pasado juntos. Habrá momentos en los que os pondréis de los nervios el uno al otro. Al igual que la familia, aprendes a aceptar lo malo y lo bueno. Y los amas incondicionalmente porque eso es lo que prometes cuando te casas o decides iniciar una relación de compromiso con alguien. No hay nadie con quien puedas estar todo el tiempo que no haga al menos una cosa que no te guste. Y como nadie es perfecto (de nuevo, incluido tú), siempre habrá algo en lo que no estés de acuerdo. Quizá sea algo político o quizá sea algo relacionado con el trabajo. Sea lo que sea, mientras no se trate de un asunto importante de la vida como tener o cuidar a los hijos, consumir drogas o infringir la ley, la mayoría de las parejas suelen decidir “no me gustas pero te quiero”.

La diferencia brutalmente honesta entre amar a alguien y estar enamorado de alguien

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En algún momento, la mayoría de nosotros conocerá esa sensación: El corazón se agita cuando ves a tu pareja entrar en la habitación, y parece que el tiempo que pasáis juntos te hace estar en la cima del mundo. Estar enamorado es una parte de la vida que mucha gente se esfuerza por experimentar (y puede parecer que todos los personajes de las películas, los libros y otras historias que disfrutamos se centran en ello de una forma u otra).
Hay muchos tipos diferentes de amor. Algunas personas sienten mariposas cuando se encaprichan de alguien especial; las parejas felices que llevan años casadas sienten un profundo apego el uno por el otro; y el amor de unos padres por sus hijos suele considerarse el más fuerte que se puede experimentar. Pero en lo que respecta al romance, los sentimientos de amor y de estar enamorado son distintos y dependen de la etapa en que se encuentre la relación.

Amar pero no estar enamorado

Las personas tienden a enamorarse de alguien que -en la superficie- es su idea de, si no la pareja ideal, al menos cercana a lo que buscan en una pareja -pero que bajo la superficie- satisface algunas de sus necesidades más importantes. Este es un camino peligroso para estar en una relación, y más aún, si no eres consciente de ello, como generalmente es el caso. Es peligroso, sencillamente, porque mientras dependas de otro para satisfacer tus necesidades, o algunas de ellas, no eres libre. No hablo de ser libre de los demás en el sentido de no querer estar con otros, sino en el sentido de no necesitarlos para tu bienestar interior, porque eres capaz de crearlo por ti mismo. El beneficio de una vida así es que amas desde una posición de independencia y no de dependencia.
¿Cómo puedes salir de este miasma? Empieza por tomar conciencia de tu necesidad de que el comportamiento de otro dicte tu bienestar. No se trata de una pareja que no cumple con tus expectativas, o de una pareja que no está haciendo lo que desearías que hiciera, sino de un individuo -tú- que no se está ocupando, de manera amorosa, de tus propias necesidades.

Cómodo en una relación pero no en el amor

Linda Carroll es una terapeuta matrimonial y familiar licenciada y coach de vida certificada que actualmente vive en Oregón. Obtuvo un máster en asesoramiento en la Universidad Estatal de Oregón y lleva practicando la psicoterapia desde 1981.
“En los 35 años que llevo trabajando como asesora de relaciones y entre las miles de parejas con las que he trabajado, al menos el 25% de ellas comienzan sus sesiones con esta afirmación. Aunque esta afirmación expresa un sentimiento real, puede significar muchas cosas. Por lo general, el cliente o la pareja necesitan varias sesiones para descubrir en qué punto del continuo se encuentra. ¿Es parte de las etapas normales de una relación, o es una señal de que la relación ha terminado? Hay cinco cosas principales que esta declaración puede significar realmente:
Quiero salir de la relación y tengo claro que se ha acabado, y quiero ser amable al respecto. No quiero herir los sentimientos de mi pareja, y esto es más fácil de decir que “se acabó”. Es doloroso y duro, por lo que algunas personas pueden intentar amortiguar el golpe con frases como “Te quiero, pero no estoy enamorado de ti”. Puede que su pareja les importe de verdad, pero simplemente no quieren seguir con la relación.Ten en cuenta que si lo que realmente quieres es romper con alguien, debes saber que no es un consuelo para la persona con la que se rompe que su pareja le quiera pero no esté enamorada de ella.