Tipos de enamoramiento

Etapas de la psicología del enamoramiento

El amor es adictivo y el ser humano no se cansa de él. Las hormonas que libera el cerebro cuando se experimenta el amor conducen a la euforia y a otros sentimientos positivos, dejándonos con ganas de más. Una buena forma de experimentar estos sentimientos de amor es recibir o regalar flores.
Tendemos a pensar que el amor se da sólo entre parejas románticas, pero no es cierto. Los seres humanos pueden experimentar ocho tipos de amor en diversas relaciones, como con la pareja, los amigos, la familia e incluso los desconocidos de la calle. Comprende el tipo de amor que sientes (y el catalizador que lo provoca) con las descripciones que te ofrecemos a continuación.
Un catalizador es “un agente que provoca o acelera un cambio o una acción significativa”.    Un catalizador del amor es la parte de ti mismo que mejora tu experiencia con un tipo de amor. Por ejemplo, el amor propio es catalizado por el alma y el amor afectivo es catalizado por la mente. Por lo tanto, tu catalizador es el agente que provoca el sentimiento de un determinado tipo de amor – nos adentramos en esto más adelante.
Dado que todos los tipos de amor se catalizan de forma diferente, cada amor nos afecta de forma única. Al igual que un ramo de flores en el que cada una tiene una representación diferente, los tipos de amor pueden tener un efecto similar. Hemos creado ocho personajes de amor para representar los tipos de amor que hay en cada relación. Una cosa que nos parece sorprendente es que se pueden realzar todos los tipos de amor con el regalo de las flores.

¿me estoy enamorando?

Sternberg (1988) sugiere que hay tres componentes principales del amor: la pasión, la intimidad y el compromiso.  Las relaciones amorosas varían en función de la presencia o ausencia de cada uno de estos componentes.  La pasión se refiere a la intensa atracción física que los miembros de la pareja sienten el uno por el otro.  La intimidad implica la capacidad de compartir sentimientos, pensamientos personales y cercanía psicológica con el otro.  El compromiso es la decisión consciente de permanecer juntos.  La pasión puede encontrarse en las primeras etapas de una relación, pero la intimidad tarda en desarrollarse porque se basa en el conocimiento de la pareja.  Una vez establecida la intimidad, la pareja puede decidir permanecer en la relación.  Aunque muchos estarían de acuerdo en que los tres componentes son importantes para una relación, muchas relaciones amorosas no constan de los tres.  Veamos otras posibilidades.
Gusto:  En esta relación, la intimidad o el conocimiento del otro y la sensación de cercanía están presentes.  Sin embargo, la pasión y el compromiso no están presentes.  La pareja se siente libre de ser ella misma y de revelar información personal.  Pueden sentir que la otra persona les conoce bien y que puede ser honesta con ella y hacerle saber si cree que se equivoca.  Estos compañeros son amigos.  Sin embargo, que te digan que tu pareja “te considera un amigo” puede ser un golpe devastador si te sientes atraído por ellos y buscas una implicación romántica.

Síntomas del enamoramiento

El término es metafórico, y subraya que el proceso, al igual que el acto físico de caer, es repentino, incontrolable y deja al enamorado en un estado vulnerable, similar a “caer enfermo” o “caer en una trampa”[1].
“Los factores que se sabe que contribuyen en gran medida al enamoramiento son la proximidad, la similitud, la reciprocidad y el atractivo físico”,[4] mientras que, al mismo tiempo, el proceso implica una reactivación de antiguos patrones de apego de la infancia[5] Los paralelismos psicológicos profundos entre dos personas también pueden sustentar su emparejamiento-vinculación,[6] que puede así rozar la mera identificación narcisista”.
Dos reacciones químicas asociadas al enamoramiento son el aumento de la oxitocina y la vasopresina[9], y Elisabeth Young-Bruehl ha sugerido que “cuando nos enamoramos estamos cayendo en una corriente de anfetaminas naturales que corren por los centros emocionales de nuestro propio cerebro”[7] En cuanto a la sociobiología, se subraya que la selección de pareja no puede dejarse sólo en manos de la cabeza[10] y debe requerir un complejo apoyo neuroquímico[11].

Señales físicas del amor

Linda Carroll es una terapeuta matrimonial y familiar licenciada y entrenadora de vida certificada que actualmente vive en Oregón. Obtuvo un máster en asesoramiento en la Universidad Estatal de Oregón y ha practicado la psicoterapia desde 1981.
Las cinco etapas de una relación son la fusión, la duda y la negación, la desilusión, la decisión y el amor sincero. Todas las relaciones pasan por estas cinco etapas, aunque no sólo una vez. Piensa en estas etapas no como peldaños hacia un resultado final, sino como una serie de estaciones por las que nos movemos en un ciclo eterno.
A menudo pensamos que todas las relaciones íntimas progresan de forma fiable desde el encuentro inicial hasta el enamoramiento vertiginoso, pasando por una serie de pequeñas pruebas y tribulaciones y, finalmente, hasta un estado dichoso de felicidad para siempre. Es una narración satisfactoria que vemos continuamente en el cine, la televisión y la música. En realidad, el amor es un viaje sin destino final. No debemos esperar que, en algún momento de nuestra relación, miremos hacia atrás y veamos los obstáculos que hemos superado y digamos: “¡Bueno, ya está! ¡Ya estamos aquí! Lo hemos conseguido!” Porque más allá de donde estés ahora, te espera otro obstáculo.En otras palabras, las etapas de una relación no son lineales, sino cíclicas. Incluso las personas que alcanzan la quinta y última etapa de una relación -el amor incondicional- acabarán regresando a la etapa 1 para volver a empezar el proceso. Este modelo de los Ciclos del Amor se basa en mi experiencia como terapeuta de parejas durante las últimas tres décadas, estudiando a las parejas en todas las etapas de una relación e identificando patrones comunes. Aquí está todo lo que necesitas saber sobre las cinco etapas de una relación y qué habilidades necesitan las parejas para superar cada etapa.