Trastornos conducta alimentaria

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Trastornos alimentarios, salud mental e imagen corporal

Las personas con bulimia comen mucho más (durante un periodo de tiempo determinado) de lo que lo haría la mayoría de la gente. Si una persona se da atracones y purgas con regularidad, puede ser un signo de bulimia. A diferencia de las personas con anorexia, que tienen un peso muy bajo, las personas con bulimia pueden estar delgadas, tener un peso medio o tener sobrepeso. Las personas con bulimia suelen ocultar a los demás su forma de comer y de purgarse.
Muchas personas con trastorno por atracón comen más rápido de lo normal. Pueden comer solas para que los demás no vean cuánto comen. A diferencia de las personas con bulimia, las que padecen el trastorno por atracón no se provocan el vómito, ni utilizan laxantes, ni hacen mucho ejercicio para compensar los atracones. Si una persona se da un atracón al menos una vez a la semana durante 3 meses, puede ser un signo de trastorno por atracón.
Las personas con ARFID no comen porque se sienten rechazadas por el olor, el sabor, la textura o el color de la comida. Pueden tener miedo de atragantarse o vomitar. No tienen anorexia, bulimia u otro problema médico que explique su comportamiento alimentario.
El médico comprobará el peso y la altura y los comparará con las medidas anteriores de las tablas de crecimiento. El médico puede pedir pruebas para ver si hay otra razón para los problemas de alimentación y para comprobar si hay problemas causados por el trastorno alimentario.

5 personas que se enfrentan al dolor de los trastornos alimentarios

Los trastornos de la conducta alimentaria se caracterizan por una alteración grave y persistente de los comportamientos alimentarios y los pensamientos y emociones angustiosos asociados. Pueden ser trastornos muy graves que afectan a la función física, psicológica y social. Entre los tipos de trastornos alimentarios se encuentran la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, el trastorno por atracón, el trastorno por evitación de la ingesta de alimentos, otros trastornos específicos de la alimentación, la pica y el trastorno por rumiación.
En conjunto, los trastornos alimentarios afectan hasta a un 5% de la población, y se desarrollan con mayor frecuencia en la adolescencia y la juventud. Varios de ellos, especialmente la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, son más frecuentes en las mujeres, pero todos pueden aparecer a cualquier edad y afectar a cualquier sexo. Los trastornos alimentarios suelen estar asociados a la preocupación por la comida, el peso o la figura, o a la ansiedad por comer o por las consecuencias de comer determinados alimentos. Los comportamientos asociados a los trastornos alimentarios incluyen comer de forma restrictiva o evitar ciertos alimentos, darse atracones, purgarse mediante el vómito o el abuso de laxantes o hacer ejercicio compulsivo. Estos comportamientos pueden llegar a ser impulsados de forma similar a una adicción.

6 tipos de trastornos alimentarios

La anorexia nerviosa se caracteriza por una ingesta energética inadecuada y un peso corporal bajo, a menudo en combinación con un ejercicio excesivo y el miedo a engordar. El diagnóstico también incluye una percepción alterada del cuerpo con respecto al peso o la forma. Muchos se sienten mal mentalmente y sufren ansiedad, abatimiento o depresión.
La bulimia nerviosa se caracteriza por los atracones, en los que la persona ingiere cantidades anormales de comida durante un periodo de tiempo limitado y una sensación de haber perdido el control de su alimentación. El diagnóstico también incluye un comportamiento compensatorio para no ganar peso, por ejemplo, vómitos, abuso de laxantes, ayuno o ejercicio excesivo.
Otros trastornos alimentarios especificados (antes conocidos como “trastorno alimentario no especificado”) es un término colectivo para los trastornos alimentarios que no cumplen los criterios de ninguno de los diagnósticos anteriores. El sufrimiento de estos otros trastornos alimentarios suele ser al menos tan grave como el de la anorexia, la bulimia o el trastorno por atracón.

Los trastornos alimentarios a través de la lente del desarrollo, no de la mente

Los trastornos alimentarios son condiciones médicas; no son una elección de estilo de vida. Afectan a la capacidad del cuerpo para obtener una nutrición adecuada. Esto puede provocar problemas de salud, como problemas cardíacos y renales, o incluso la muerte. Pero hay tratamientos que pueden ayudar.
Se desconoce la causa exacta de los trastornos alimentarios. Los investigadores creen que los trastornos alimentarios están causados por una compleja interacción de factores. Estos incluyen factores genéticos, biológicos, conductuales, psicológicos y sociales.
Cualquiera puede desarrollar un trastorno alimentario, pero son más comunes en las mujeres. Los trastornos alimentarios suelen aparecer durante la adolescencia o la juventud. Pero las personas también pueden desarrollarlos durante la infancia o en etapas posteriores de la vida.
Los planes de tratamiento de los trastornos alimentarios se adaptan a las necesidades individuales. Es probable que cuente con la ayuda de un equipo de proveedores, como médicos, nutricionistas, enfermeras y terapeutas. Los tratamientos pueden incluir