Como controlar la impulsividad en adultos

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Técnicas de control de impulsos pdf

Hace unos cinco años, un joven cliente entró de mala gana en la oficina de Jennifer Skinner. Además de los problemas de control de los impulsos, al niño de 10 años se le había diagnosticado un trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) y un trastorno negativista desafiante (TOD), luchaba con problemas relacionados con su adopción y tenía problemas médicos. Esta larga lista significaba que al niño se le decía a menudo lo que tenía que hacer y se sentía impotente.
Según los datos de prevalencia citados por Psych Central, el 10,5% de los estadounidenses padecen un trastorno del control de los impulsos. Aun así, Skinner, una consejera escolar profesional licenciada que trabaja con estudiantes con autoestima, control de impulsos y otros problemas socio-emocionales, dice que la impulsividad es a menudo mal entendida o no está en el radar de la gente. Rara vez se le presentan clientes que le digan que son impulsivos.
Según Galinis, la impulsividad es un término inclusivo que describe las formas en que las personas se desconectan de sí mismas, de sus relaciones y de su realidad. La mayoría de sus clientes acuden porque tienen problemas de pareja o porque alguien les ha sugerido que busquen ayuda. Ella encuentra que “la raíz más profunda es no sentirse realmente presente cuando se toman decisiones”. Para ella, esto significa que el comportamiento impulsivo puede adoptar varias formas, como acostarse con mucha gente indiscriminadamente o beber o gastar más de lo que uno quiere.

Impulsividad frente a impulsividad

Si a menudo sacas conclusiones precipitadas y luego tienes que dar marcha atrás por las consecuencias de las decisiones precipitadas, tal vez quieras volver a entrenarte para ir más despacio. Es importante reunir todos los datos, hablar con todos los implicados y considerar todas las posibilidades antes de poner en marcha el plan.
La mayoría de las decisiones pueden esperar. En primer lugar, hazte la pregunta: “¿Necesita esto mi atención inmediata?”. Si la respuesta es no, entonces consúltalo con la almohada. En contra de lo que pueda decirte tu impulso impulsivo, no vas a perderte por esperar a decidir o responder. Y en el proceso de esperar, he descubierto que tengo una sensación de claridad en las decisiones más profunda que la que habría experimentado de otra manera. – Billy Williams, Archegos
Tómate el tiempo necesario para hablar contigo mismo o con otras personas implicadas. Exponer tu proceso en voz alta puede ayudarte a reconocer en qué aspectos podrías reflexionar. Prueba a enviarte un mensaje de voz explicando tu proceso de pensamiento y tu decisión. Reprodúcelo y decide. ¿Refleja su estilo de liderazgo deseado? Sigue probando y ajustando tu mensaje hasta que te sientas seguro. – Meredith Moore Crosby, Leverette Weekes

Comportamiento impulsivo en adultos

El comportamiento impulsivo suele darse en niños con TDAH y otros trastornos de la conducta. La impulsividad está relacionada con el hecho de actuar por capricho o sin pensar. Como resultado, estos niños suelen hacer cosas como correr riesgos innecesarios, soltar cosas, no esperar su turno e interrumpir conversaciones.
En estos casos, la impulsividad puede estar causada por un desequilibrio cerebral; sin embargo, existen métodos que pueden ayudar a su hijo a mejorar el autocontrol para minimizar la impulsividad. Los siguientes consejos ayudarán a los niños excesivamente impulsivos a controlar mejor su comportamiento y, por tanto, a mejorar sus relaciones sociales.
A veces, el mero hecho de ser consciente de un problema puede difuminarlo. Siempre que su hijo actúe de forma impulsiva, llámele la atención y ayúdele a comprender mejor por qué ese comportamiento es un problema en ese momento. Si su hijo le interrumpe, adviértale que no ha terminado la conversación y que es importante que lo haga por x motivo y pídale paciencia. Cuando corrija el comportamiento impulsivo de su hijo, es importante que lo haga de forma calmada y útil para no afectar negativamente a su autoestima. No hagas sentir a tu hijo que él es el problema, sino que el comportamiento es el problema y envíale el mensaje de que se puede corregir. Sin embargo, tenga en cuenta que en algunos casos los niños no podrán controlar su impulsividad con sólo esforzarse, así que consulte a un profesional si sigue teniendo dudas.

Estrategias para reducir la impulsividad

La impulsividad es una de las características subyacentes del trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH) que perturba la vida de una persona. El estereotipo asociado al TDAH y a la impulsividad es el de un adulto que actúa como un colibrí, revoloteando de una flor a otra sin poder parar. Aunque esto no es del todo inexacto, hay algo más que eso. Entender más sobre el TDAH en adultos y la impulsividad te ayudará a gestionarlo.
Existe la idea errónea de que las personas con TDAH son impulsivas porque no saben lo que hacen o no comprenden las consecuencias de sus actos. La falta de comprensión no es el problema. El TDAH no es un problema intelectual, y a pesar de que hay cierta coincidencia de síntomas entre el TDAH y el deterioro cognitivo leve, el TDAH no es un trastorno cognitivo (Pollack, 2012).
Tratar a los adultos que tienen TDAH como si fueran de alguna manera menos inteligentes no sólo no ayuda, sino que puede hacer daño. Puede conducir a una baja autoestima y a una baja autoeficacia, así como crear problemas en las relaciones, dificultar la productividad y la concentración en el trabajo, y mucho más. Es importante saber lo que no es la impulsividad (no es la estupidez ni la incapacidad de comprender las acciones y las consecuencias). Igualmente importante es saber qué es la impulsividad en realidad.