Dependencia emocional causas

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Cómo romper la dependencia emocional

En cuanto oímos el término «dependencia emocional», se nos viene a la cabeza la imagen sombría de que una persona depende de la otra para todo lo que hace, las decisiones que toma o los logros que consigue.
La dependencia emocional es un estado mental en el que una persona es incapaz de asumir la plena responsabilidad de sus propios sentimientos. Tienen emociones como la pena, el dolor, el desamor, la ansiedad y la depresión, pero no pueden abrazar, aceptar o alimentar estos sentimientos.
Tienden a no abordar la causa de estos sentimientos y eso les lleva a necesitar la aprobación de los demás. Dependen emocionalmente de los demás, especialmente de la aprobación y la atención de sus parejas para definir su valor y su personalidad.
La dependencia emocional se produce cuando dependemos de los demás para sentirnos felices, lo que puede tener consecuencias peligrosas que pueden afectar a nuestra tranquilidad y bienestar. La dependencia emocional puede ser todo un reto a superar porque requiere valor para aprovechar las fortalezas que nos ayudarán a ir más allá de nuestras necesidades de complacer a los demás. Sin embargo, es necesario saber cómo ser emocionalmente fuerte, si quieres alcanzar tu verdadero potencial.

Prueba de dependencia emocional

Desde el momento en que nacemos, todos somos dependientes. En el vientre de nuestra madre, cuando necesitamos alimentarnos, cuando aprendemos a caminar por primera vez y nos caemos, en nuestras primeras experiencias en el mundo en que vivimos, etc. En resumen, necesitamos un apoyo constante en alguna capacidad. Todos necesitamos a las personas, ya que somos seres sociales y emocionales.
Como ya se ha dicho, tener cierta dependencia de la pareja es normal. El problema comienza cuando esta dependencia emocional es excesiva y, por tanto, deja de ser saludable, no sólo para la persona dependiente sino también para su pareja.

Dependencia emocional en las relaciones

La dependencia emocional es cuando una persona cree que necesita a otra para sobrevivir, ser feliz o sentirse completa. El amor se confunde fácilmente con la dependencia emocional porque ambos suelen ir acompañados de sentimientos intensos en torno a otra persona. Pero en una relación de dependencia emocional, las personas sienten que están «enamoradas» cuando en realidad están «necesitadas». Las personas emocionalmente dependientes necesitan la atención, la aprobación y el apoyo constantes de su pareja, porque no se lo están dando a sí mismas.
El «amor» que proviene del miedo no es amor: es necesidad. La dependencia emocional proviene del vacío interior que se crea cuando te abandonas a ti mismo, y entonces esperas que tu pareja llene tu vacío y te haga sentir amado y seguro. Una vez que haces a tu pareja responsable de tu felicidad, seguridad y valor, entonces tienes que tratar de tener el control para conseguir que te ame de la forma en que tú quieres ser amado.El amor consiste en dar y compartir, no en recibir. El amor no es una necesidad. No hay nada de control en el amor real. El amor es el que apoya tu propio bien y el de tu pareja, lo que significa que nunca intentarás controlar o poseer a la otra persona. Cuando amas a alguien, valoras profundamente sus cualidades esenciales, las que no desaparecen con el tiempo. El desafío del amor real es que no puedes desear obtener amor y ser amoroso al mismo tiempo. Tu enfoque en ser amoroso, y en aprender lo que es amoroso para ti y tu pareja en cualquier momento, es lo que abre el corazón. Cuando elijas sistemáticamente ser amoroso contigo mismo y con los demás, experimentarás el verdadero amor.

Amistad con dependencia emocional

Es cierto que el amor no es egoísta. Cuando tenemos hijos, sus necesidades tienen que estar por encima de las nuestras. No vamos a dejar que nuestro bebé llore durante horas de hambre en mitad de la noche porque nos apetezca dormir. Llevaremos a nuestros hijos a las actividades cuando estemos cansados o prefiramos hacer otra cosa. Actuar con responsabilidad como padres es parte de lo que significa amar a nuestros hijos.
La codependencia es un comportamiento aprendido. Observamos las acciones de nuestros padres cuando somos niños. Si nuestra madre o nuestro padre tenían problemas con los límites, eran siempre los mártires, nunca podían decir «no» a la gente y tenían formas poco saludables de comunicarse, lo más probable es que hayamos aprendido estos comportamientos y los hayamos llevado a nuestras relaciones íntimas.
Los niños que crecen con padres no disponibles emocionalmente corren el riesgo de ser codependientes. De adultos, a menudo se encuentran en relaciones en las que su pareja no está disponible emocionalmente, pero se quedan con la esperanza de poder cambiar a la persona. Pase lo que pase, no dejan de esperar que un día las cosas vayan bien.