Porque no puedo dormir por las noches

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Qué hacer cuando no puedes dormir y te aburres por la noche

El insomnio se utiliza a menudo de forma casual para referirse a la falta de sueño ocasional o a un solo caso. Sin embargo, en términos médicos, el insomnio suele referirse a una condición que implica una incapacidad crónica para conciliar el sueño o permanecer dormido, lo que significa que la incapacidad es persistente y prolongada: ocurre todo el tiempo. Es más probable que las personas se llamen (o se llamen a sí mismas) insomnes cuando la condición es crónica.
Los primeros registros de insomnio se remontan a principios del siglo XX. La palabra insomnio se registra mucho antes, en la década de 1600, y proviene del latín insom(nis), que significa «sin sueño». Se forma a partir del prefijo in-, que en este caso significa «no», la raíz somn(us), que significa «sueño», y la terminación -ia, que se utiliza en los nombres de las enfermedades.
El insomnio es el trastorno del sueño más común: alrededor de un tercio de los adultos pueden considerarse insomnes en algún momento de su vida. El insomnio puede ser agudo (de una noche a unas pocas semanas) o crónico (tres o más noches a la semana durante tres meses o más). Algunos casos de insomnio se consideran primarios, lo que significa que no están causados por otra enfermedad. Los que están causados por otra condición médica se denominan secundarios. El insomnio primario suele estar causado por cosas como el estrés, los cambios en el horario de sueño o un entorno que no es bueno para dormir (como una habitación demasiado ruidosa o luminosa). Por ejemplo, la preocupación y el estrés que puede conllevar un cambio importante en la vida pueden provocar un insomnio primario agudo. El insomnio secundario puede estar causado por cosas como la ansiedad, la depresión, el asma y la apnea del sueño (una enfermedad en la que una persona deja de respirar repetidamente y vuelve a hacerlo durante el sueño).

No puedo dormir ¿debo quedarme despierto toda la noche?

Despertarse en mitad de la noche se llama insomnio, y es un problema común. Los despertares en mitad del sueño suelen producirse durante periodos de estrés. Los somníferos de venta libre rara vez ofrecen una ayuda significativa o sostenida para este problema.
En algunos casos, el insomnio está causado por una afección médica como la apnea del sueño, el síndrome de las piernas inquietas o el dolor crónico, o por un trastorno mental como la depresión. Para mejorar el insomnio puede ser necesario el tratamiento de una de estas afecciones subyacentes. Además, el tratamiento del insomnio puede ayudar a que los síntomas de la depresión mejoren más rápidamente.
Si sigue teniendo problemas de sueño, hable con su médico. Para determinar la causa y el mejor tratamiento del insomnio, es posible que tenga que acudir a un especialista del sueño. El médico puede recetarle medicamentos y hacerle probar otras estrategias para recuperar su patrón de sueño. Dependiendo de la causa del insomnio, la derivación a un profesional de la salud mental puede ayudar a algunas personas.

¿por qué no puedo dormir por la noche pero sí durante el día?

Levantarse un rato puede ayudarte si a veces te cuesta conciliar el sueño o si de vez en cuando te despiertas y no puedes volver a dormirte. Pero no debes hacerlo todas las noches. Si te cuesta conciliar el sueño, lo mejor es entrenar a tu cuerpo para que se relaje con una rutina antes de dormir cada noche. Los médicos lo llaman «buena higiene del sueño».
Una buena higiene del sueño incluye actividades que indican al cuerpo que es hora de dormir, como acostarse a la misma hora cada noche, apagar la tecnología y mantener la habitación a oscuras. También incluye evitar la cafeína u otros estimulantes durante varias horas antes de acostarse.

Por qué no puedo dormir por la noche

Para los niños, sentir miedo o preocupación a la hora de acostarse es una de las principales razones para tener problemas para conciliar el sueño. Puede que un niño tenga miedo a la oscuridad o que no le guste estar solo. Si un niño tiene mucha imaginación, puede oír ruidos por la noche y temer lo peor, cuando sólo es el gato de la familia que camina por el pasillo.
A medida que crece, estos temores suelen desaparecer. Hasta que lo hagan, asegúrate de que tu habitación te haga sentir relajado y tranquilo. Mira alrededor de tu habitación desde la cama. ¿Hay cosas que puedas ver desde la cama que te hagan sentir bien? Si no es así, añade algunas. Coloca algunas fotos familiares u otras imágenes que te hagan feliz. Incluso puedes crear un móvil para colgarlo sobre la cama.
¿Has tenido alguna pesadilla últimamente? A veces es difícil conciliar el sueño cuando tienes miedo de tener un sueño aterrador que parece demasiado real. Si el miedo a las pesadillas no te deja dormir, intenta hablar con tu madre o tu padre. A veces, hablar de las pesadillas (e incluso hacer un dibujo de ellas) puede ayudarte a dejar de tenerlas.